Si estás pensando en ponerte implantes, seguro que ya has leído lo típico: que son la mejor solución para reemplazar dientes, que quedan naturales y que duran muchos años. Aunque todo ello es cierto, en este artículo hablamos de lo que no te cuentan de los implantes dentales y lo que conviene conocer antes de optar por este procedimiento.
¿Qué son exactamente los implantes dentales?
Antes de entrar de lleno en lo que no te cuentan de los implantes dentales, es necesario tener claro de qué estamos hablando. Los implantes dentales son pequeños tornillos, generalmente de titanio, que se colocan en el hueso para sustituir la raíz de un diente perdido. Sobre ellos se coloca posteriormente una corona que hace la función del diente visible.
Son una de las soluciones más fiables y duraderas para recuperar la función y la estética dental, siempre y cuando estén bien planificados.
Lo que no te cuentan sobre el procedimiento
Cuando se habla de implantes dentales, la información suele centrarse en el resultado final: un diente fijo, estético y funcional. Sin embargo, hay muchos aspectos del tratamiento que no siempre se explican con detalle y que pueden marcar la diferencia entre una buena experiencia y una decepción.
Conocer estos puntos antes de empezar te ayudará a entender mejor el proceso, a tener expectativas realistas y a tomar decisiones informadas junto a tu dentista.
La importancia de una valoración profesional previa
Antes de colocar un implante es imprescindible realizar un estudio completo que tenga en cuenta el estado del hueso, la salud general de la boca y las verdaderas necesidades de cada paciente.
Un dentista en Zaragoza con experiencia en implantología es quien debe analizar tu caso en detalle y definir el tratamiento más adecuado para ti, evitando soluciones estándar. Este paso es clave y forma parte de lo que no te cuentan de los implantes dentales: una buena planificación inicial es la base para que el tratamiento funcione a largo plazo y no aparezcan problemas con el tiempo.
No es un tratamiento inmediato
Uno de los primeros puntos clave dentro de lo que no te cuentan de los implantes dentales es que no es habitual que el tratamiento se solucione en una sola cita. Aunque el resultado final sea un diente fijo y funcional, el proceso necesita tiempo.
Habitualmente hay varias fases:
- Estudio previo y planificación personalizada.
- Colocación del implante.
- Periodo de integración con el hueso.
- Colocación de la corona definitiva.
Este proceso puede durar varios meses, y es completamente normal.
La base del implante no es la encía
Otro aspecto importante de lo que no te cuentan de los implantes dentales es que el implante se fija al hueso, no a la encía. Y esto marca una gran diferencia.
En algunos casos, el hueso no tiene el volumen o la calidad suficiente, y puede ser necesario realizar un injerto óseo y/o una elevación de seno maxilar.
El dolor no es como muchos imaginan
El miedo al dolor es una de las principales razones por las que mucha gente pospone este tratamiento. Y aquí entra otro punto fundamental de lo que no te cuentan de los implantes dentales. La colocación del implante se realiza con anestesia local, por lo que durante el procedimiento no se nota dolor. Después, si aparece alguna incomodidad, suele controlarse fácilmente con la medicación pautada y siguiendo las recomendaciones del profesional.
Los implantes también necesitan cuidados
Otro punto fundamental de lo que no te cuentan de los implantes dentales es que no es “ponértelos y olvidarte”. Aunque no se «pican» como los dientes naturales, sí necesitan mantenimiento. Una mala higiene o no acudir a las revisiones con tu dentista puede provocar problemas como la periimplantitis, una inflamación que afecta al tejido que rodea el implante.
Con revisiones periódicas y una buena higiene diaria, los implantes pueden durar muchos años en perfecto estado.
Saber cómo funcionan los implantes, qué puede implicar y qué cuidados requieren te permite tomar decisiones con tranquilidad. Los implantes dentales son una solución segura, eficaz y muy predecible cuando se hacen bien.